Dicho tratado establece la eliminación inmediata de impuestos de importación para numerosos productos y simplifica requisitos técnicos y procedimientos aduaneros, con el propósito de reducir costos y facilitar el intercambio entre ambos países.
Según el Ministerio brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, el 99,8 por ciento del valor de las exportaciones destinadas a Noruega tendrá acceso al régimen de libre comercio.
Como sectores beneficiados figuran los textiles y las prendas de vestir, los alimentos industrializados, las levaduras y los aceites vegetales refinados.
En el caso de la industria textil, 249 categorías de productos, que anteriormente enfrentaban tarifas de entre 5,6 y 10,7 por ciento, pasarán a ingresar sin esos gravámenes.
La medida comprende artículos como ropa de cama, mesa y baño, camisetas, pantalones, trajes de baño y lencería.
También se eliminarán aranceles para productos como levaduras utilizadas en la panificación y la alimentación de peces, además de chocolates, galletas, pastas y cereales, entre otros alimentos.
El acuerdo puede favorecer asimismo a sectores con posibilidades de ampliar su presencia en ese mercado, incluidos medicamentos, joyería, maquinaria y calzado.
Noruega es el principal socio comercial de Brasil entre los cuatro integrantes de la EFTA, que también forman Suiza, Islandia y Liechtenstein, y acapara alrededor del 40 por ciento de las exportaciones brasileñas destinadas a ese bloque.
Cifras oficiales, citadas por el portal de noticias Brasil 247, precisan que las ventas agropecuarias brasileñas a Noruega alcanzaron 203 millones de dólares en 2025 y el café encabezó los envíos, con 105,6 millones. Firmado en Río de Janeiro el 16 de septiembre de 2025, el referido acuerdo comprende un mercado de unos 15 millones de habitantes en la EFTA.
Su aplicación entre Brasil e Islandia comenzó el pasado 1 de octubre, y Suiza y Liechtenstein aún deben completar sus procedimientos internos.
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