Sancionada el 6 de abril de 2026, la Ley 15.378 instituyó el Estatuto de los Derechos del Paciente y estableció garantías relacionadas con la dignidad humana, el consentimiento informado y la participación de las personas en las determinaciones sobre su salud.
Entre sus disposiciones figuran las directivas anticipadas de voluntad, declaraciones escritas mediante las cuales una persona puede establecer qué procedimientos, tratamientos y cuidados acepta o rechaza para situaciones en las que no pueda expresar libremente sus decisiones.
La normativa también reconoce el derecho a recibir cuidados paliativos para aliviar el dolor y el sufrimiento, así como a elegir el lugar de la muerte, conforme a las disposiciones del Sistema Único de Salud (SUS) o de los planes privados de asistencia médica.
Según la Agencia Brasil, la legislación adquiere especial significado en una jornada dedicada a recordar a quienes fallecieron y a reflexionar sobre la muerte, el duelo y las formas de despedir a los seres queridos.
Un caso ocurrido en Brasilia ilustra la importancia de conversar anticipadamente sobre esos asuntos.
Regina Célia Pinheiro falleció en septiembre de 2021, a los 77 años, y su familia organizó una despedida conforme a sus preferencias, con música, bebidas y la presencia de más de 160 familiares y amigos.
Dos años después murió su esposo, Antonio Pinheiro Neto, con ocho décadas cumplidas y quien también tuvo un velorio organizado, teniendo en cuenta sus deseos.
Las cenizas de ambos fueron depositadas junto a un árbol de mango plantado cerca de su antigua residencia, convertido en un lugar de encuentro y recuerdo para sus allegados.
Márcia Pinheiro, hija de la pareja y psicóloga, explicó que las conversaciones sobre la muerte y los tratamientos médicos comenzaron cuando sus padres todavía gozaban de buena salud.
Esa comunicación, amplió, permitió respetar sus decisiones, incluso cuando determinados procedimientos ya no ofrecían posibilidades de recuperación.
La investigadora y trabajadora social Clisciene Magalhães, autora del libro Antes de morrer: diretivas antecipadas de vontade, consideró que la nueva legislación representa un avance en el reconocimiento de la autonomía y la dignidad de los pacientes.
Magalhães defendió la creación de un banco de información integrado al sistema electrónico del SUS para registrar las voluntades anticipadas y facilitar su consulta por los profesionales sanitarios. También llamó a superar los tabúes que rodean la muerte y el duelo, así como a garantizar el acompañamiento de las familias y la participación de los niños en los procesos de despedida.
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