La decisión fue anunciada en Brasilia, después de una reunión de dirigentes y legisladores de esa organización, cuyo candidato presidencial, Flávio Bolsonaro, perdió en las urnas ante el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva el 25 de octubre.
Marinho, representante del estado de Río Grande del Norte y líder de la oposición en la Cámara Alta, buscará ocupar el referido cargo durante el próximo período legislativo.
El senador afirmó que fue escogido para representar a la derecha y aseguró que su candidatura cuenta con unos 40 apoyos, cerca de los 41 votos necesarios para alcanzar la presidencia de la entidad, integrada por 81 miembros.
Medios de prensa, como el portal Metrópoles, recordaron que elección está prevista para el 1 de febrero de 2027 y se realiza mediante votación secreta.
A partir de los resultados electorales, el PL tendrá la mayor bancada del Senado en la próxima legislatura, con 29 escaños, mientras que el partido Novo anunció su respaldo a Marinho y contará con tres representantes.
Sin embargo, apuntaron los reportes periodísticos, esos apoyos no garantizan por sí solos la victoria del candidato.
La principal dificultad para Marinho está en la posibilidad de que la senadora Tereza Cristina, del Partido Progresista, mantenga su propia aspiración al cargo.
Exministra de Agricultura durante el Gobierno de Jair Bolsonaro, Tereza Cristina también busca reunir respaldos entre fuerzas de centroderecha y sectores del llamado Centrao.
Según Marinho, ambos mantienen conversaciones para evitar una división de votos y en el momento oportuno podrían converger en una candidatura única.
Otro contendiente será el actual titular de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, del partido Unión Brasil, quien busca la reelección.
Su candidatura cuenta con señales de apoyo de organizaciones como el Partido de los Trabajadores, el Movimiento Democrático Brasileño y el Partido Social Democrático, además de sectores del referido Centrao.
Durante el lanzamiento de la candidatura, Marinho defendió una agenda vinculada a las prioridades del bolsonarismo, entre ellas la amnistía para los condenados por los actos golpistas del 8 de enero de 2023 y la posibilidad de impulsar procesos contra ministros del Supremo Tribunal Federal.
mar/dsa





