El comandante de la Zona 9 de la Policía Nacional, Pablo Almendariz, informó que los dispositivos contenían mechas y los mecanismos necesarios para su detonación, aunque ninguno llegó a activarse. No se registraron personas heridas.
Precisó que los artefactos fueron trasladados a otro lugar para realizar una detonación controlada.
Mediante los sistemas de videovigilancia, las autoridades identificaron a un individuo que se acercó a la entrada principal del complejo y dejó abandonado el bolso.
La Policía mantiene abiertas varias líneas de investigación, entre ellas una posible relación con el asalto armado a una entidad bancaria en el norte de la capital, ocurrido también este jueves.
De acuerdo con el reporte policial, cinco hombres llegaron a pie a la agencia, amenazaron con armas de fuego al personal de seguridad y sustrajeron alrededor de seis mil dólares, antes de escapar en tres motocicletas.
Almendariz señaló que una de las hipótesis apunta a que la amenaza en el complejo judicial pudo ser utilizada como elemento distractor para facilitar el robo.
Otra línea de investigación examina una llamada que alertó sobre la presencia de posibles explosivos en una gasolinera de la capital.
No obstante, las autoridades continúan recopilando indicios para determinar si esos hechos están relacionados.
El operativo en el complejo judicial movilizó a unidades especializadas en explosivos, al Grupo de Intervención y Rescate, al Cuerpo de Bomberos y personal sanitario, además de recursos de vigilancia aérea.
La aparición de una segunda maleta abandonada en uno de los pisos prolongó las verificaciones de seguridad.
La amenaza interrumpió, entre otras diligencias, la audiencia preparatoria de juicio del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.
El Consejo de la Judicatura, entidad que administra el sector judicial en Ecuador, rechazó la amenaza de bomba y condenó “cualquier acto de intimidación”.
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