De acuerdo con Ulloa, la agenda de trabajo incluye el futuro de los dos mil militares salvadoreños desplegados en territorio haitiano para rescatar a cuatro soldados desaparecidos, según trascendió en medios locales al reproducir una entrevista concedida por el vicepresidente a prensa extranjera.
A juicio del vicemandatario, las acciones del contingente salvadoreño son observadas con satisfacción y expectativa por el Gobierno y la población haitianos como resultado de las intervenciones en las zonas donde fueron emboscados los soldados. “Entonces, al entrar a la zona, hemos ido limpiando la zona”.
Por otra parte, señaló que «no quisiéramos nosotros sustituir a las fuerzas de Naciones Unidas, ya que es una fuerza multinacional, porque sería como decir que el multilateralismo está fallando, está fracasando, porque ahí han llegado tropas de más de 50 países».
El Salvador, dijo, no pretende sustituir a la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas, que trabaja junto a la Policía haitiana para contribuir al restablecimiento de la seguridad.
Al referirse a los recursos destinados a la misión, reconoció que desconoce el costo económico total del despliegue y aseguró que los gastos de la operación son cubiertos íntegramente por el Estado salvadoreño.
Fils-Aimé participará en una conferencia internacional sobre el estado de la democracia, que se desarrollará en esa fecha, espacio en el cual prevén conversar sobre la continuidad de la misión militar.
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