También, las tarifas de contratos de largo plazo disminuirían 5,0 por ciento, según proyecciones de la consultora Xeneta presentadas por su analista jefe, Peter Sand, en la cumbre anual de esa entidad en Múnich, Alemania, ante representantes de grandes propietarios de carga y proveedores de servicios logísticos.
Todo ello gracias a un mayor crecimiento de la flota frente a la demanda y el retorno de servicios al mar Rojo, que presionarían los fletes a la baja, según el portal Mundo Marítimo.
El informe “Ocean Outlook 2027” anticipa que la demanda mundial crecerá entre 2,5 y 4,0 por ciento, mientras que la flota aumentará 6,8 por ciento, dentro de un rango estimado de 5,4 a 8,3 por ciento.
Las proyecciones tarifarias corresponden a promedios anuales de 2027 comparados con los niveles del tercer trimestre de 2026.
Pese a que los fundamentos del mercado apuntan a una moderación de los fletes, Sand advirtió que ese escenario no está garantizado.
Se esperaba que las tarifas disminuyeran en cada uno de los últimos tres años, antes de que acontecimientos de gran magnitud las impulsaran en la dirección contraria, señaló Sand, mencionando la crisis del mar Rojo en 2024, los aranceles estadounidenses en 2025 y la crisis del estrecho de Ormuz en 2026.
El ejecutivo destacó que las tarifas en la ruta Transpacífico hacia la Costa Oeste de Estados Unidos aumentaron 343 por ciento entre el 28 de febrero y el 31 de octubre de 2026, pese a que las condiciones iniciales apuntaban a un escenario más favorable para los propietarios de carga.
La recuperación de los servicios marítimos a través del mar Rojo y el canal de Suez constituye un factor central de las proyecciones de Xeneta.
En octubre pasado, las líneas navieras asignaron 467 mil 297 contenedores de 20 pies (TEUs) de capacidad semanal a esa ruta, equivalente al 50 por ciento del nivel anterior a la crisis, registrado en agosto de 2023, pero aproximadamente el doble de la capacidad ofrecida a fines de agosto de 2026.
El retorno de los servicios permitió liberar 599 mil TEUs de capacidad anteriormente absorbida por los desvíos alrededor del cabo de Buena Esperanza.
A ello se suma la incorporación prevista de 2,9 millones de TEUs durante 2027, parcialmente compensada por el desguace de 500 mil TEUs.
En comparación, la flota global de portacontenedores habría crecido 4,9 por ciento en 2026.
Sand advirtió que un deterioro de la seguridad regional podría obligar a las navieras a retomar los desvíos por el cabo de Buena Esperanza, generando desorganización operacional y nuevas presiones alcistas.
La consultora atribuye parte del dinamismo de 2026 al adelantamiento de embarques para proteger las cadenas de suministro ante las disrupciones en Ormuz y el encarecimiento de los combustibles.
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