El estadio Roberto Clemente, de esta ciudad nicaragüense, ofreció un escenario de singular belleza para el duelo, con las montañas como telón de fondo y la Laguna de Masaya dibujando el horizonte, mientras sobre el terreno dos selecciones con aspiraciones diferentes buscaron imponer sus argumentos beisboleros.
Los representantes de la Tierra del Sol Naciente tomaron el control del desafío en el primer capítulo, cuando ligaron un sencillo y un doble de Kikyu Yamashita frente a los envíos del abridor cubano Randy Martínez.
El empate llegó en el segundo, gracias a un incogible de Rafael de Jesús Álvarez y un doble de Yasser Izaguirre que lo llevó hasta el plato.
Pero en el quinto episodio, los japoneses inclinaron definitivamente la balanza a su favor al explotar a Martínez, finalmente derrotado, y fabricar cuatro anotaciones, una de ellas a la cuenta del relevista Christian Rojas.
Kenshin Hatsutani conectó un sencillo impulsor de dos carreras para coronar el racimo que terminó por quebrar la resistencia cubana. Yuma Aji se llevó el triunfo con una labor de cinco entradas, donde permitió una carrera y ponchó a seis rivales.
Los japoneses llegaron al compromiso con dos triunfos en igual número de salidas, después de superar 5-4 a Gran Bretaña y 6-5 a Corea del Sur, ambos desafíos definidos en entradas extras, una muestra de su capacidad para resistir y encontrar respuestas cuando los partidos se prolongan más allá de lo previsto.
Cuba, por su parte, había cedido 3-2 ante Corea del Sur en ocho capítulos durante su estreno, pero reaccionó con una contundente victoria de 26-6 frente a Sudáfrica, antes de encontrar en el conjunto asiático un nuevo obstáculo en su recorrido por el grupo.
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