La distinción, que reconoce territorios que aportan información científica sobre la formación y evolución de la Tierra, exalta las características del referido sitio, ubicado principalmente en el departamento de Santander, en el noreste.
Tiene una longitud de 227 kilómetros, una superficie de 108 mil hectáreas, una profundidad promedio de unos dos mil metros y alberga en su interior el famoso Nido Sísmico de Bucaramanga, el segundo de su tipo más activo del mundo, superado únicamente por el de Hindu-Kush en Afganistán.
En el Cañón se hallan zonas áridas de bosque seco tropical, cactus, fiques y fauna nativa como tigrillos, monos aulladores y aves.
Para disfrute de visitantes cuenta con un parque ecoturístico con miradores, monumentos museos y senderos, además de un teleférico de más de seis kilómetros que conduce hasta la Mesa de los Santos, una imponente meseta natural ubicada en la Cordillera Oriental de los Andes colombianos.
También se practica allí el turismo de aventura con modalidades como el parapente, torrentismo, canotaje en el río Chicamocha, cable vuelo y buggies.
De acuerdo con expertos, el proceso geológico que dio origen al Cañón del Chicamocha comenzó hace aproximadamente 46 millones de años durante el periodo Terciario.
La lista de Sitios de Patrimonio Geológico de la IUGS es un inventario mundial oficial que reconoce y protege los lugares de mayor relevancia científica e histórica del planeta.
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