De acuerdo con la fuente, los aumentos salariales no lograron seguir el ritmo de la inflación; y con la caída del 1,3 por ciento en febrero, el país registró su mayor desplome en sueldos reales desde que se dispuso de datos comparables en 1991.
La última racha de pérdidas fue de septiembre de 2007 a julio de 2009, durante la crisis financiera mundial provocada por la quiebra de la firma de valores estadounidense Lehman Brothers Holdings Inc.
El crecimiento de los salarios reales, crucial para superar el estancamiento deflacionario de Japón, se quedó por detrás de los aumentos de precios, erosionando el poder adquisitivo de los hogares durante casi dos años, mientras los costos de los bienes cotidianos siguen aumentando y el yen (moneda local) japonés se mantiene débil.
El gobierno del primer ministro Fumio Kishida ha pedido repetidamente a los líderes empresariales que aumenten los salarios a un ritmo superior a la inflación.
Aunque la caída en el mes del informe se aceleró ligeramente desde un 1,1 por ciento registrado en enero, se redujo en comparación con la disminución del 2,5 por ciento en todo 2023, según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar.
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