Rubio estará este miércoles en Ecuador, donde se reunirá con el presidente Daniel Noboa y luego dará declaraciones a la prensa.
Su presencia en Quito forma parte de una gira que lo llevó a Colombia y luego irá a Perú, con una agenda centrada en asuntos de seguridad y cooperación regional.
El PCE cuestionó la presencia del jefe de la diplomacia estadounidense y consideró que su visita forma parte de una política de Washington dirigida a profundizar su influencia política y militar en América Latina.
“Bajo el pretexto de la «lucha contra el narcotráfico», esta gira busca imponer una agenda militarista sobre la región y profundizar la guerra de cárteles y la injerencia en todo el continente”, afirmó el PCE en un comunicado.
La organización también cuestionó la política exterior y de seguridad del Gobierno del presidente Daniel Noboa, al que acusó de favorecer la presencia y las operaciones de fuerzas extranjeras en territorio ecuatoriano.
Asimismo, rechazó las recientes operaciones contra embarcaciones ecuatorianas en el océano Pacífico y expresó su respaldo a los pescadores afectados, en medio de la cooperación entre Ecuador y Estados Unidos para combatir el narcotráfico.
“¡Fuera Marco Rubio de Ecuador!”, expresó la organización al final de su pronunciamiento. En declaraciones a Prensa Latina, Eduardo Vásquez, integrante de la Comisión Nacional de Reorganización del PCE, amplió la posición de la organización y calificó la visita del secretario de Estado como un peligro para los pueblos de la región.
“Rechazamos la presencia de este criminal de guerra, de este emisario de muerte”, afirmó Vásquez, al referirse a Rubio.
El dirigente sostuvo que la visita no responde solamente a intereses diplomáticos, sino que busca transmitir directrices de la política militar estadounidense hacia los países latinoamericanos.
Según Vásquez, la estrategia de Washington utiliza la lucha contra el narcotráfico como argumento para intensificar una política militarista que podría tener consecuencias para organizaciones sociales, populares, campesinas, democráticas y antimineras.
“La presencia de Marco Rubio representa la continuidad de la política guerrerista de los Estados Unidos y de la política de saqueo”, señaló.
El representante comunista consideró además que Estados Unidos concibe a los países latinoamericanos como su “patio trasero” y busca reforzar su posición regional frente a otras potencias.
Para Vásquez, esa estrategia también incrementa los riesgos de que América Latina quede involucrada en disputas internacionales de mayor alcance.
mem/avr













