En un comunicado, la Cancillería afirmó que esas embarcaciones apagan sus sistemas de identificación y emplean la ruta meridional del estrecho para realizar dichos traslados.
El texto señaló además que buques de guerra estadounidenses escoltaron petroleros y transportadores de gas entre el 26 de junio y el 8 de julio, periodo durante el cual Irán permitió la libre navegación por esa estratégica vía marítima.
Teherán aseguró que no mantiene hostilidad hacia los países de la región y expresó su disposición a establecer relaciones amistosas con los Estados situados en la costa sur del golfo Pérsico, sobre la base del respeto mutuo y la buena vecindad.
La Cancillería iraní instó, no obstante, a los países que albergan bases estadounidenses a impedir que sus territorios sean utilizados para lanzar ataques contra la República Islámica.
El comunicado advirtió que cualquier instalación empleada para agredir a Irán será objeto de represalias, aunque precisó que las acciones estarán dirigidas contra las bases de Estados Unidos y no contra los países anfitriones.
Las declaraciones se conocieron horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de los ataques previstos contra Irán, condicionada a la rápida conclusión de un acuerdo.
Trump había advertido el viernes que Washington golpearía con fuerza a Teherán hasta obligarlo a poner fin a la confrontación, y aseguró posteriormente que la guerra avanzaba de manera favorable para Washington.
Ambos países intercambiaron ataques militares durante 13 días, hasta el pasado 24 de julio.
Estados Unidos bombardeó objetivos en territorio iraní, mientras Teherán respondió con operaciones contra instalaciones y equipos militares estadounidenses emplazados en varios países árabes, entre ellos Jordania, Baréin y Kuwait.
La escalada ocurrió después de que Washington y Teherán firmaran el 18 de junio un memorando de entendimiento e iniciaran negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo.
Sin embargo, las conversaciones quedaron estancadas por desacuerdos relacionados con la seguridad y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de energía y mercancías.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán que, según las autoridades de Teherán, causaron más de tres mil muertos.
La República Islámica respondió con acciones que, de acuerdo con su versión, provocaron bajas entre estadounidenses e israelíes.
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