La movilización, convocada en el marco del Campamento Tierra Libre 2026, que organiza la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), partirá a las 9:00, hora local, bajo el lema “Congreso enemigo de los pueblos: nuestro futuro no está en venta” y se dirigirá hacia la sede de ese órgano.
El acto denunciará una ofensiva legislativa en curso que, de acuerdo con la APIB, busca restringir derechos constitucionales, frenar la demarcación de tierras indígenas y abrir estos territorios a la explotación económica.
Las principales preocupaciones incluyen la propuesta de enmienda constitucional conocida como “marco temporal”, ya aprobada en el Senado, así como varios proyectos de decretos que pretenden suspender procesos de demarcación en diferentes regiones del país.
Con esta movilización también cuestionarán iniciativas que promueven la explotación minera y agroindustrial en tierras indígenas, además de cambios en los procedimientos legales que podrían dificultar la regularización de estos territorios.
“Estamos ante una ofensiva articulada para desmontar derechos garantizados por la Constitución y transformar nuestros territorios en mercancía”, advirtió el coordinador de la APIB, Dinamam Tuxá.
Con sede en el Eje Cultural Iberoamericano de Brasilia, del 5 al 11 de abril, el Campamento Tierra Libre congrega a más de siete mil participantes y es considerado la mayor movilización de pueblos indígenas en el país.
Además de la marcha, este martes el encuentro tendrá plenarias sobre derechos territoriales y políticas públicas en el horario de la tarde, así como actividades culturales en la noche.
La víspera, en la carta de apertura del evento, la APIB reafirmó a Brasilia como “territorio ancestral indígena de lucha y resistencia” y recordó que desde hace 22 años las comunidades se movilizan hacia esta ciudad para “transformar el centro del poder político nacional en territorio de denuncia y esperanza”.
El texto insistió en que “sin la demarcación y la protección de las tierras y territorios indígenas, no se puede hablar de un país democrático y soberano”, y denunció que intereses económicos buscan frenar estos procesos mediante proyectos extractivos y de infraestructura.
La misiva convocó a la sociedad brasileña y a la comunidad internacional a solidarizarse con su lucha, al tiempo que exigió a los tres poderes del Estado atender las demandas planteadas.
npg/mar













