Luego de que el oficialismo borrara del anteproyecto a última hora el capítulo que autorizaba la libre venta de tierras a personas y empresas extranjeras, el más polémico y rechazado del texto, el Senado pudo abrir la audiencia para debatir el resto de su letra.
Tal como quedó y se discute, la iniciativa más reciente del gobierno libertario está concebida para suprimir normas tendientes a proteger los derechos de usuarios, consumidores y la población en general, y contempla también el uso y de hecho la venta de tierras boscosas quemadas, la expropiación de bienes inmuebles y desalojos exprés.
Bajo la consigna “La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja”, los manifestantes comenzaron a congregarse a partir de las 14:00, hora local, en la Plaza de los Dos Congresos, frente al Palacio Legislativo, y sobre las 17:00 se registraron enfrentamientos con la numerosa fuerza antimotín que combinó efectivos de varios cuerpos policiales.
Grupos de manifestantes avanzaron sobre el vallado y fueron dispersados por los carros hidrantes y efectivos de Prefectura que lanzaron gases y dispararon balas de goma contra quienes resistían al grito de “¡Argentina!”. A pesar de la represión y las detonaciones de balas de goma, la multitud se mantuvo firme.
Desde temprano, las fuerzas federales aplicaron el protocolo antipiquetes y restringieron la circulación en avenidas clave como Hipólito Yrigoyen, Callao, Entre Ríos y Rivadavia.
Vecinos y organizaciones denunciaron la presencia de policías infiltrados en ropa de civil que habrían iniciado el caos: “Estaba todo tranquilo y de pronto empezaron a tirar piedras”, dijo posteriormente una manifestante al canal de noticias C5N.
En la jornada marcada por la lluvia, las bajas temperaturas y un clima de creciente tensión social, la enorme plaza del Congreso se convirtió en el epicentro de una multitudinaria protesta que apoyaron sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones ambientales, y en ella la presencia de la famosa cantante pop Lali Espósito y el popular intérprete Dillom no pasó inadvertida.
El respaldo de Lali y Dillom se sumó al llamado de un nutrido grupo de artistas de la escena urbana y la cultura nacional, como Tini Stoessel, Emilia Mernes, Ca7riel, Wos y Juana Molina, cuya convocatoria previa generó un significativo impacto en el público joven y contribuyó a nutrir la afluencia frente al Palacio Legislativo a lo largo de la tarde.
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