En un análisis durante un espacio televisivo especial, Cabañas destacó que la acción—ejecutada en horas de la madrugada contra objetivos militares y civiles— quiebra el consenso regional alcanzado hace más de una década.
También que la agresión forma parte de una estrategia más amplia de presión imperial que incluye injerencia en procesos electorales, sanciones económicas y campañas mediáticas desestabilizadoras en países como Honduras, Colombia y México.
El diplomático cubano denunció que la reciente “Estrategia de Seguridad Nacional” presentada por Washington carece de los procesos interagenciales y consensos técnicos habituales en documentos de esa envergadura, y que, más que una guía estratégica, se asemeja a una proclama impositiva sin fundamento táctico ni viabilidad concreta.
“Se trata del retorno de la Doctrina Monroe, pero sin capacidad real de imposición”, subrayó.
Cabañas advirtió que este giro unilateral responde a una profunda crisis de liderazgo global de Estados Unidos, al perder hegemonía en innovación, producción y legitimidad política internacional, y que ahora recurre a la fuerza militar como último recurso para frenar el ascenso de potencias como China y contener iniciativas de integración extrarregionales como los BRICS o el G77.
El ataque, además de violar el derecho internacional, socava acuerdos regionales clave, como la Cumbre del G77 celebrada en La Habana en 2023, donde la paz fue reafirmada como condición indispensable para el desarrollo. “América Latina debe reaccionar con unidad y firmeza, no solo en defensa de Venezuela, sino para proteger su propio proyecto de integración y soberanía”, enfatizó.
Por último, señaló que dentro del propio territorio estadounidense crece la resistencia a esta escalada bélica, sectores del Congreso, la sociedad civil y hasta voces del «establishment» advierten sobre sus consecuencias no deseadas: mayor migración, expansión del narcotráfico y represalias en otros escenarios globales.
“Esta agresión beneficia a muy pocos y pone en riesgo la estabilidad del mundo entero”, concluyó Cabañas, al llamar al rechazo inequívoco y sostenido de todos los pueblos que defienden la paz y la autodeterminación.
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