De acuerdo con el informe “Viajar en bicicleta 2025”, publicado por la organización ecologista Legambiente en su sitio oficial, en 2024 el cicloturismo italiano se confirmó como una de las principales tendencias de viajes con más del 10,0 por ciento del total de visitantes, de ellos el 47,7 por ciento entre 30 y 44 años de edad.
En términos de asistencias, el impacto fue de unos 89 millones de personas, para un aumento del 54,0 por ciento respecto a 2023, mientras el aporte se ubicó en nueve mil 800 millones de euros, destaca el análisis, realizado por ese grupo ambientalista de conjunto con el Instituto Nacional de Investigaciones Turísticas (Isnart).
En ese estudio, presentado este viernes en la Feria de Cicloturismo que se desarrolla en la ciudad de Bolonia, en la norteña región de Emilia-Romaña, se destaca que se mantuvieron estables los gastos entre los italianos que practican esa modalidad, pero en el caso de los extranjeros, pasaron de 104 euros diarios en 2023 a 132 en ese año.
Loretta Credaro, presidenta del Isnart, afirmó que el crecimiento de esta tendencia es constante, lo que “ya no debería sorprender” pues “se trata de una experiencia turística transversal, capaz de atraer a un público más amplio”, la cual “está adquiriendo un valor creciente en la reorientación de los flujos hacia pueblos y zonas del interior”.
Ello genera “nuevas oportunidades de crecimiento económico, empleo y también la rehabilitación de muchas estructuras y activos abandonados que, gracias a esta nueva demanda, están resurgiendo, del norte al sur del país”, resaltó la experta.
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