El Departamento Nacional de Planeación (DNP) abundó además que el plan de acción cuenta con seis ejes en torno a la redistribución de tierras, aguas y bienes naturales, fortalecimiento de la institucionalidad agraria, justicia especializada, reconocimiento e inclusión de los sujetos populares del campo, entre otros.
Acotó la entidad que el objetivo de la estrategia es superar la persistencia del atraso productivo, la pobreza rural, la baja productividad agropecuaria y las desigualdades territoriales, así como su vínculo histórico con el conflicto armado.
La directora del DNP, Natalia Molina, afirmó que es la primera vez que la nación cuenta un documento de política pública de reforma agraria.
“Representa un hito histórico, en la medida en que consolida una hoja de ruta integral y de largo plazo para enfrentar la desigualdad agraria estructural mediante una estrategia redistributiva explícita”, declaró.
Enfatizó que la adopción de la estrategia constituye un paso fundamental porque, según estimó, “impactará la vida de millones de personas que viven en la ruralidad, (…) pero que tendrá una transformación estructural orientada a corregir desequilibrios históricos en la distribución de recursos y poder” en ese ámbito.
La aplicación de la referida política involucra la participación de otras 26 entidades estatales, de acuerdo con la fuente.
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