Vingegaard, ganador de las dos últimas ediciones del Tour de France, se descolgó del pelotón de vanguardia cuando restaban 29 km para la línea de meta, apenas cinco antes de la escalada al puerto de montaña de San Giacomo (1 160 m de altitud), que lógicamente hizo suyo, para después rodar en solitario hasta el final y de paso hacerse con el maillot azul de líder.
Precisamente el haber dominado el ascenso a San Giacomo, la mayor dificultad montañosa de la jornada, y llegar en solitario con más de un minuto de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, podría decantar ya a favor de Vingegaard el triunfo en la llamada Carrera de los dos mares.
Vingegaard requirió 3:28:27 horas para cumplir el recorrido, un minuto y 12 segundos de ventaja sobre el español Juan Ayuso (UAE Team) y el australiano Jai Hindley (Bora-Hansgrohe).
El ídolo de Hillerslev, de 27 años, quien llega a este clásico en carreteras italianas tras ganar en O Gran Camiño en Galicia, España, lidera ahora con 38 segundos sobre el propio Ayuso y 1:20 minutos por delante del tercero, el oceánico Hindley.
El danés confirmó con su exhibición de este viernes que no desperdiciará la oportunidad de sumar un nuevo título, en particular cuando están ausentes sus más fuertes rivales en las recientes temporadas anteriores, los eslovenos Tadej Pogacar y Primoz Roglic, y el belga Remco Evenepoel, los dos últimos compitiendo en la París Niza.
La edición 2024 de la Tirreno-Adriático concluirá el próximo domingo día 10, tras siete etapas y mil 115 kilómetros de recorrido total.
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