En ocasión de cumplirse este día 52 años del brutal atentado, perpetrado por enemigos de la Revolución cubana, el titular de esa cartera denunció los crímenes de odio que se cometen desde el propio nacimiento de ese proceso revolucionario, en 1959.
Acciones de odio como estas, y el legado de nuestros mártires del servicio exterior refuerzan la determinación de la diplomacia revolucionaria cubana, apuntó Rodríguez.
El 4 de abril de 1972, a las 00:05 (hora local) en Montreal, Canadá, un atentado con explosivos plásticos destruyó la Oficina Comercial de Cuba en esa ciudad causando la muerte a Pérez Castillo y heridas a otras siete personas.
Al momento de su muerte, el joven cubano –también militante de la Unión de Jóvenes Comunistas-, contaba con 25 años de edad, una esposa y un menor de 24 meses, consta en su expediente de vida.
Las organizaciones terroristas “Joven Cuba” y el “Directorio Revolucionario Estudiantil” radicados en Estados Unidos, se adjudicaron el atentado, ejecutado por el terrorista Juan Felipe de la Cruz, quien muriera meses después en París, Francia, al estallarle un explosivo que pretendía colocar en la embajada cubana allí.
El gobierno cubano ha denunciado sistemáticamente que, por más de seis décadas, grupos terroristas radicados en el sur de la Florida (Estados Unidos) organizan y cometen actos terroristas contra representaciones diplomáticas de la isla en el exterior, lo que constituye una flagrante violación del Derecho Internacional.
ro/lld













