El largometraje es el resultado de la investigación de la cineasta mexicana, cuyos abuelos maternos son japoneses, pero cuya historia, como la de otros emigrantes de esa nación asiática, es poco conocida en este país.
Según relato a la prensa, su cortometraje “Relato Familiar”, sobre un tío-abuelo sobreviviente de Hiroshima, le permitió conocer a la antropóloga mexicana Dahil Melgar Tísoc, especializada en migraciones asiáticas en América.
Ese vínculo y la información suministrada provocaron en ella mayor interés por indagar en sus orígenes, lo que hizo que se trasladara del estado de Chiapas, en el sur de México, a la frontera con Estados Unidos, en busca de la comunidad japonesa.
“En verdad no sabía nada y creo que ese shock es de las cosas que se comparten entre varias personas de la comunidad”, explicó García a la agencia de noticias AP .
En el filme, algunos entrevistados cuentan como los migrantes de primera generación preferían no hablar de su pasado en Japón al llegar a México, incluso con sus propios descendientes, especie de silencio que se mantuvo en varias regiones y generaciones.
La realizadora señaló que esto último tuvo que ver mucho con el estigma que hubo alrededor de la Segunda Guerra Mundial y la participación japonesa en el conflicto.
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