Las medallas, trofeos, insignias y otros objetos similares recibidos por los deportistas en el extranjero ya estaban exentos de impuestos federales.
Sin embargo, las primas en efectivo normalmente se incluyen en la declaración anual de gravámenes.
El texto exime específicamente los estímulos en efectivo pagados por los comités Olímpico Brasileño y Nacional Paralímpico por su desempeño en los juegos de este año.
Tales premios ofrecidos por las confederaciones y federaciones de modalidades, por patrocinadores o por los clubes de los atletas seguirán sujetos a la tasa, que es de hasta 27,5 por ciento.
La nueva regla se aplica a todos las gratificaciones recibidas en la actual edición de los Juegos Olímpicos.
Por lo tanto, beneficiará incluso a los atletas olímpicos que ganaron competiciones antes de este jueves, como la judoca Beatriz Souza y la gimnasta Rebeca Andrade.
La Receita Federal (órgano público que tiene como finalidad la administración de los tributos federales y el control aduanero) publicó una nota para aclarar que no podía, por su cuenta, renunciar a cobrar ese impuesto. Es decir, era necesario cambiar la legislación.
Según la entidad, para fines de tributaciones, los atletas eran encuadrados en la norma como cualquier otro trabajador.
La nueva medida provisional está firmada por Lula, el secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, Dario Durigan, y el ministro de Deportes, André Fufuca.
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