La ceremonia solemne comenzó en el Palacio Federal Legislativo de la Asamblea Nacional (Paramento), la cual aprobó el martes un acuerdo para su traslado al sitio sagrado donde son resguardados los restos morales de El Libertador Simón Bolívar y otros próceres y heroínas de la patria.
El acto de honor estuvo presidido por el primer vicepresidente del Parlamento Pedro Infante, y la segunda vicepresidenta América Pérez, otras autoridades, diputados, familiares y amigos del prolífico venezolano.
Al hacer uso de la palabra, Infante expresó que hoy se concreta un hecho extraordinario para la historia del país de quien fuera un hombre de Estado, que merece sus cenizas vayan al Panteón Nacional.

Prieto nació el 14 de marzo de 1902 en Nueva Esparta (isla de Margarita), donde dijo, hay una gran orgullo en ese pueblo por llevar al complejo monumental al abogado, político, escritor y parlamentario.
Estimó que fue la educación el gran legado dejado por el conocido aquí como el Maestro de América, quien fuera además, presidente del Congreso de la República entre 1962-1966, donde estuvo dirigiendo el Poder Legislativo, y ministro de Educación.
El legislador resaltó que creó la doctrina del Estado docente ante intentos de sectores religiosos y otros de privatizar la educación, y aseveró que su pensamiento está contemplado en la Constitución bolivariana.
La importancia de llevarlo a allí radica en reivindicar una justicia historia, resaltando su lucha por el desarrollo de la educción y legado de quienes lucharon por construir una nación más justa y equitativa, apuntó.
Remarcó que sus restos mortales van al Panteón Nacional por su gran obra en materia de educación, en que hizo grandes aportes al Estado venezolano y a su modelo educativo.

Los restos mortales de este ilustre venezolano, subrayó, estarán desde hoy donde descansan las más altas autoridades civiles y militares de la patria.
La caravana hasta el Panteón Nacional partió desde el Poder Legislativo acompañada por diputados, familiares, amigos, profesores y estudiantes, e hizo una parada en la Plaza Bolívar caraqueña, donde el pueblo le rindió honores junto al Padre de la Patria, para continuar a pie hasta el templo.
El martes el diputado Gilberto Giménez, nieto de Prieto Figueroa, manifestó ante el Parlamento que su abuelo, en el ocaso de su vida, dejó como legado una importante obra poética y reconoció que pese a no haber subido a la montaña, “jamás dejó de disparar ideas y argumentos con su pluma y verbo encendido”.
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