La Agencia Meteorológica de Filipinas (Pagasa) reportó una sensación térmica superior a los 46 grados Celsius en algunas zonas del país.
Ciertos parámetros detectados por la entidad sobrepasaron un umbral considerado como peligroso para la salud, a lo cual las autoridades reaccionaron de manera preventiva.
Algunos centros académicos escogieron emplear este lunes la modalidad en línea para no interrumpir el curso de cientos de miles de estudiantes en Manila, ciudad con más de 12 millones de habitantes.
La suspensión abarcó escuelas públicas y privadas, hasta el nivel universitario, en la ciudad de Parañaque, urbe integrante de la Gran Manila, como se denomina al área de la región metropolitana de la capital filipina.
Centros escolares de otras zonas como Las Piñas y Malabon igual se acogieron a la cancelación de la presencialidad para evitar riesgos en este difícil inicio de la temporada seca en el país asiático.
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