Fuentes periodísticas revelaron que, tras la intoxicación de más de 50 colegiales tras ingerir pescado enlatado y leche en la norteña región de Piura, hubo casos similares en las ciudades norandina de Huaraz y amazónica de Bagua Grande y la comunidad de Carhuachaca de la región surandina de Apurímac.
Ante lo sucedido, la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Leslie Urteaga, bajo cuya autoridad política está el programa, anunció la extinción del programa “Wasi Mikuna” (comida casera) y la reorganización de del servicio.
Urteaga dijo que la intoxicación que inició ayer la serie pudo haber sido causada por el pescado enlatado o la leche consumidos por los estudiantes en la loclidad piurana de Pachitea o por problemas en la preparación de la comida por las madres de la escuela y añadió que habría que ver si los alumnos cumplieron las normas de higiene.
La ministra recibió duras críticas que la acusan de intentar cargar la responsabilidad a las madres o los niños y fue incluida entre los cuatro titulares que serán interpelados por el Congreso por diversas causas.
La parlamentaria progresista Sigrid Bazán deploró que la directora del programa “Wasi Mikuna”, Nadya Villavicencio, “en lugar de asumir responsabilidades, busca lavarse las manos culpando a los padres por la intoxicación de escolares en Piura”.
El analista político Nicolás Lúcar dijo que el programa de alimentación escolar, que nació hace más de una década con el nombre de “Qali Warma” (Niño Vigoroso), se ha caracterizado en los últimos años por la corrupción y la ineficiencia.
Recordó el caso de suministro de carne de burro, vísceras y enlatados en mal estado en escuelas del interior, que el anterior ministro de Inclusión Social, Julio Demartini, intentó superar cambiando el nombre del programa, antes de verse obligado a renunciar.
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