En un artículo de opinión en el Diario El Salvador, “Construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad”, el diplomático apuntó que la sociedad humana se encuentra en una encrucijada histórica y resaltó la propuesta del presidente de China , Xi Jinping, de un futuro compartido.
Solo hay una Tierra en el universo, y la humanidad tiene un solo hogar. Los países no navegan por separado en más de 190 pequeños barcos, sino que todos están en un barco gigante del que depende nuestro destino común, citó a Xi.
La solidaridad, la cooperación, la apertura y la inclusión son el camino correcto para la humanidad, apuntó.
Opinó que los países deben ver el desarrollo de los demás como oportunidades no como desafíos, y tratarse como socios, no como rivales, algo que contraria la política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al imponer aranceles al comercio mundial.
La solidaridad global, la cooperación y el beneficio mutuo deben convertirse en el tema principal de la actualidad, subrayó Zhang.
A medida que cambios sin precedentes en un siglo se aceleran en todo el mundo, dijo, es aún más importante que los países superen el distanciamiento y el conflicto con una visión amplia y cuiden el futuro de la humanidad con gran pasión.
Este concepto importante del presidente Xi consiste en la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad; tiene como objetivo de esfuerzo la edificación de un mundo de paz duradera, de seguridad universal, de prosperidad común, abierto, incluyente, limpio y hermoso, subrayó.
Puntualizó que China también aboga por un mundo multipolar igualitario y ordenado, así como por una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva, lo que está concerniente a las aspiraciones universales de la mayoría de los países,
El desarrollo de alta calidad de China seguirá creando muchas oportunidades para todo el mundo, y su gran mercado abierto se convertirá cada vez más en el motor para el comercio y la inversión mundiales, remarcó el diplomático.
Señaló que aunque China y El Salvador son países de diferentes sistemas sociales y distintos tamaños, interpretaron con acciones concretas el concepto de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad.
En los intercambios con países de América Latina y el Caribe, incluido El Salvador, China siempre persiste en los principios de igualdad, beneficio mutuo y ganancias compartidas, y nunca busca la esfera de influencia ni apunta contra ninguna parte, concluyó el embajador en su valoración.
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