La víspera, el presidente Emmanuel Macron recibió en el Elíseo a representantes de las compañías con un mayor impacto por las decisiones de la Casa Blanca de imponer tarifas aduaneras de un 20 por ciento a los productos de la Unión Europea (UE), lo cual el mandatario galo calificó de brutal e infundado e instó a congelar las inversiones en Estados Unidos.
Esta mañana, el ministro de Economía y Finanzas, Éric Lombard, consideró en el canal BFM TV que las medidas de Trump afectarán a los propios ciudadanos del país norteño con la inflación, además de a los europeos.
Trump es un negociador y está actuando con propuestas agresivas sobre la mesa, a las que debemos responder de manera proporcionada para que podamos sentarnos a dialogar, estimó.
De acuerdo con Lombard, la reacción de la UE podría transcender el ámbito arancelario, citando en particular instrumentos fiscales.
Por su parte, la titular del Trabajo y de la Salud, Catherine Vautrin, comparó las consecuencias de la guerra comercial anunciada el miércoles con la crisis imperante en los años 30 del pasado siglo.
Debemos mostrar músculo frente a esta situación y la UE tiene que abandonar su ingenuidad, ya que el bloque de 27 Estados representa un mercado de 450 millones de consumidores, advirtió en la cadena LCI.
Desde el empresariado, el presidente de la principal patronal, el Movimiento de Empresas de Francia (Medef), Patrick Martin, abogó por la solidaridad y la unidad europeas ante las decisiones de Trump.
A su juicio, las medidas del jefe de la Casa Blanca golpean su popularidad tanto como a las bolsas de valores, un panorama frente al cual pidió actuar con prudencia y acciones defensivas.
Necesitamos un mes para constatar si las amenazas son cumplidas en realidad y si fuese el caso, habrá que identificar los sectores y los productos en los que podemos causarle también daño, dijo.
Para el líder de la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas (CPME), Amir Reza-Tofighi, urge un acompañamiento unido a las empresas francesas, por encima de posturas políticas, opinando que el golpe a la economía será duro.
En particular sufrirán las entidades más frágiles, expuso en el canal France 2.
Reza-Tofighi manifestó esperanza de que Trump regrese a la razón, al estimar que mientras tanto será necesario resistir “algunas semanas, algunos meses o quizá uno o dos años”.
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