En su programa 78 de los lunes Con Maduro +, el gobernante dijo conocer de como la pequeña fue secuestrada y separada de sus padres y opinó que el Gobierno estadounidense “está obligado a respetar el derecho de esa niña de estar con su madre legítima”.
“Esa niña debe ser liberada de su secuestro y entregada a su madre aquí en Venezuela”, subrayó.
Recordó que ese fue el grito de todo un pueblo en la celebración de la clase obrera cuando millones de venezolanos en Caracas y otros estados del país, marcharon en las calles y convirtieron el Día Internacional de los Trabajadores “en un 1 de mayo humano y de solidaridad”.
El dignatario rememoró la migración de los años de 2017 al 2021, y luego la del 2022-2023, que tuvo esta útima “un componente fundamental de carácter económico”.
Maduro insistió que al Gobierno de Estados Unidos solo le queda el camino de reconocer la patria potestad de la madre de la menor y regresarla como a miles de niños que están secuestrados hoy allí, como ellos mismos admitieron, y lo reconoció como «una nueva mancha en la historia» de ese país.
“Aspiramos que con la niña se cumpla la ley y ojalá un juez justo estadounidense reconozca su patria potestad y la regrese a Venezuela, que está preparada para ir a buscarla donde haya que buscarla”, expresó.
El dignatario apuntó que con el favor de Dios y la movilización de la opinión pública venezolana y estadounidense “muy pronto, más temprano que tarde, tengamos en su tierra a la niña Maikelys Espinoza, sana, salva y rescatada de este secuestro”.
Mencionó las campañas en épocas del comandante Hugo Chávez (1954-2013) “diciendo que le iba a quitar la patria potestad a la madre y al padre”, y la de Cuba con la Operación Peter Pan que “se llevaron 15 mil niños diciendo que la Revolución cubana y Fidel Castro les iban a quitar la patria potestad”.
Sin embargo, indicó que quien quita ese derecho hoy son ellos cuando “secuestran niños, bebés, y se los quitan de sus manos a su madre y a su padre”.

El jefe de Estado preguntó dónde están las Naciones unidas y el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU y su Consejo, “brillan por su ausencia cobarde”, apostilló.
Maduro hizo un llamado a mantener movilizada a la opinión pública, a la madre y mujer estadounidenses, y apeló a la buena conciencia y valores cristianos de las familias de Estados Unidos para que apoyen también la causa de Maikelys y los derechos de Venezuela.
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