Los datos, ofrecidos hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), señalaron que la economía se aceleró una décima más de lo esperado en el tramo de abril a junio, gracias al impulso del consumo y la inversión.
Se mantiene así el pronóstico de incremento del PIB en 2025 en el orden del 2,8 por ciento, muy por encima de la media de la Unión Europea (UE), que es del 1,5.
Con un aporte del 0,9 por ciento, la demanda interna tuvo un papel destacado en el período, en tanto la externa (exportaciones e importaciones), con 0,1 puntos, registró su guarismo más bajo desde el primer trimestre de 2021.
Por otra parte, el consumo de las familias subió tres décimas, mientras que el gasto final de las administraciones públicas cayó en un 0,1 por ciento, una tasa que mejora cuatro décimas la del trimestre anterior, según el INE.
En el renglón de las exportaciones, aumentaron un 1,1 por ciento, pero por debajo del 1,7 % del trimestre anterior), mientras que las importaciones subieron en dos décimas, hasta el 1,7 por ciento.
Acerca del balance parcial difundido por el INR, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa valoró que los datos reflejan que «España continúa liderando el crecimiento entre las principales economías de la zona del euro y volverá a ser la que más crezca en este 2025».
El ministro del ramo, Carlos Cuerpo, aplaudió los resultados, si bien reconoció que quedan retos en los que seguir trabajando, como la tasa de paro o el acceso a la vivienda.
Precisamente, Cuerpo se refirió a la necesidad de incrementar la oferta de la vivienda y aplicar más medidas en el ámbito regulatorio en el sector.
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