Ocurrió en Jumilla, región de Murcia, donde el Ayuntamiento aprobó una moción que prohíbe la celebración de actos religiosos en un polideportivo municipal, que utiliza habitualmente la comunidad musulmana.
Aunque pareciera que es un tema reiterado a lo largo de los años en Europa, el auge de la extrema derecha en el Viejo Continente se hace más notoria con prácticas de racismo y xenofobia en boga.
Esta semana, el conservador Partido Popular (PP) y Vox vetaron la celebración de rituales religiosos islámicos como la Fiesta del Cordero o el Fin del Ramadán en el polideportivo de Jumilla, una ciudad de 28 mil habitantes famosa por sus vinos y peras.
Sin ambages, el líder de Vox, Santiago Abascal lanzó una suerte de arenga editorial en redes sociales con un mensaje provocador:
«¡Sí! Hay que proteger a los españoles de quienes buscan imponer una ideología totalitaria, disfrazada a veces como religión (…) no estamos ante un debate sobre la libertad religiosa (…), sino ante la amenaza real de una ideología extremista como es el islamismo, que trae consigo sus propias leyes (…) incompatibles con nuestra cultura, nuestra forma de vida, con los derechos de las mujeres y con la aconfesionalidad del Estado».
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, solicitó este viernes al Ayuntamiento de Jumilla que revierta la medida y pida perdón por la moción que calificó de xenófoba.
En entrevista con Antena 3 televisión, Saíz denunció que iniciativas como esta, provocan un «bochorno internacional» y propician un «destierro masivo» al inocular miedo a la población migrante.
Afirmó que la idea salió adelante para aprobar unos presupuestos por un dictado de Vox con el contubernio del PP.
En Jumilla, el 20 por ciento de afiliados a la Seguridad Social son de origen extranjero, por lo cual sin esta población migrante, la economía de la zona colapsaría, dijo Saíz, quien recordó que la Constitución de España acoge la libertad religiosa.
Por su parte, el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña en el Congreso, Gabriel Rufián, criticó al PP y Vox por no permitir que los musulmanes practiquen su religión en lugares públicos, pero sí que trabajen bajo altas temperaturas en el campo.
«No los quieren rezando en el polideportivo del pueblo. pero sí a 50 grados trabajando en los invernaderos del campo», escribió Rufián en X.
Recientemente, también en la región de Murcia, una apacible localidad, Torre Pacheco, fue sacudida por la arremetida de la ultraderecha, de forma violenta en algunos casos, a partir de la participación de jóvenes de origen magrebí a un ciudadano.
Las tensiones fueron de tal magnitud, que fue necesario el desplazamiento de efectivos de la Guardia Civil para evitar males mayores.
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