En un comunicado sobre la ceremonia, celebrada a altas horas de la noche del lunes, la cartera mencionó que la economía seguirá mostrando resiliencia gracias a la fortaleza del consumo de los hogares, la inversión nacional y la posición estratégica del país en las cadenas globales de valor.
Según subrayó, el Plan México, una iniciativa promovida por el Gobierno, será clave para impulsar la economía nacional, al atraer más inversiones, generar empleos de calidad, modernizar la infraestructura y promover el desarrollo tecnológico.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el próximo año, agrega el texto, garantizará el financiamiento de diversos proyectos de infraestructura con impacto en el crecimiento económico y la reducción de la desigualdad entre regiones.
Al referirse a un mayor despliegue de los programas sociales, señala que se plantean recursos equivalentes a tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para dichas iniciativas, lo cual beneficiará de manera directa a casi 82 por ciento de las familias del país.
“La inversión pública complementará a la privada con proyectos estratégicos orientados a cerrar brechas de infraestructura y conectividad, facilitar el comercio y reducir costos productivos”, sostiene el texto, al mencionar trenes de pasajeros, nuevas carreteras, obras hídricas y agrícolas.
Para financiar estos esfuerzos, el proyecto de presupuesto estima ingresos por 8,7 billones de pesos (más de 460 mil millones de dólares), cuya columna vertebral serán los ingresos tributarios.
Sobre la base de elementos como la eficiencia recaudatoria, la simplificación de trámites y el combate a la evasión y elusión fiscal, se prevé que los ingresos tributarios alcancen un máximo histórico de 15,1 por ciento del PIB, sin la necesidad de nuevos impuestos generales.
“Con la finalidad de crear un entorno más justo de competencia, se implementarán medidas fiscales en materia de comercio exterior, tales como la aplicación de aranceles estratégicos a países con los cuales no existen acuerdos vigentes”, apunta Hacienda.
Asimismo, añade, “para fomentar hábitos de consumo más saludables entre los mexicanos, se impulsarán ajustes fiscales a bebidas azucaradas y tabaco, y se propondrá un impuesto especial a videojuegos con contenido violento”.
Por otra parte, augura, la deuda pública se ubicaría en 52,3 por ciento del PIB en 2026, apoyada por los esfuerzos para optimizar el perfil de vencimientos y mitigar riesgos financieros.
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