Según la Secretaría territorial de Salud (SESA), el ciudadano José Eronides de Almeida, de 70 años, murió el sábado en el municipio Rio Bonito do Iguaçu, tras sufrir un paro cardíaco agudo.
«No fue derivado al sistema regulado. La situación fue reportada por la Municipalidad de Rio Bonito do Iguaçu y clasificada como estrés postraumático en el contexto del tornado», indicó la SESA.
Precisó que ahora esta muerte se incluye en el balance oficial de atención en la ciudad y hay siete fallecimientos confirmados en Paraná: seis en Rio Bonito do Iguaçu y uno en Guarapuava.
Este martes, la secretaría actualizó la información indicando que, cuatro días después de que Paraná fuera azotada por tres tornados, 20 personas permanecen hospitalizadas por lesiones causadas por los daños ocasionados por las tormentas.
Al menos 11 se encuentran en hospitales de Guarapuava, seis en Laranjeiras do Sul y tres en Cascavel.
En total, 835 personas quedaron lesionadas por el fenómeno natural y necesitaron atención médica, de acuerdo con la información más reciente de la agencia.
Asimismo, el Cuerpo de Bomberos informó del domingo que no había más personas desaparecidas y las búsquedas en la zona urbana habían concluido.
Los equipos se centran ahora en la reorganización de los servicios esenciales, como el restablecimiento del agua y la electricidad, y la coordinación de la distribución de alimentos, agua potable y otras donaciones recibidas.
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