Los medios de prensa locales siguieron de cerca los acontecimientos en el país sudamericano, donde Estados Unidos vulneró la soberanía, agredió militarmente a Caracas y secuestró al presidente Nicolás Maduro y su esposa.
El investigador Jiang Shixue, de la Academia China de Ciencias Sociales, afirmó en una transmisión en vivo de The Paper que esta operación profundizará divisiones políticas en América Latina.
Señaló que la mayoría de los países de la región se opone al uso de la fuerza por Estados Unidos, aunque medios occidentales reportan algunas posturas diferenciadas como la de Argentina.
Shixue subrayó que esta acción militar tendrá un impacto serio y previsible en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, así como en los vínculos bilaterales económicos y comerciales.
El académico afirmó que la captura del mandatario venezolano sienta un precedente negativo para el derecho internacional, la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la estabilidad interna del país, con consecuencias difíciles de revertir.
Por su parte, el profesor asociado Cui Zhongzhou, del Centro de Investigación Latinoamericana de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Suroeste, declaró a The Paper que el ataque aéreo estadounidense incluyó al menos siete explosiones y el despliegue de helicópteros.
Cui señaló que no se trató de una operación simbólica o disuasoria, sino de una acción selectiva con objetivos claros, cuyo resultado derivó directamente en la detención del presidente venezolano.
Expresó que el operativo generó inseguridad para otros países y críticas generalizadas de la comunidad internacional.
El experto opinó que Washington se enfocará ahora en desmantelar la estructura del actual gobierno venezolano para tratar de instalar una nueva administración que responda a sus intereses.
En entrevista al canal Telesur, el canciller venezolano, Ivan Gil, aseguró que mantuvo comunicación con China luego del ataque y que recibió el apoyo de este país, Rusia y de todas las naciones del Sur Global.
De hecho, horas antes del ataque, el presidente Nicolás Maduro recibió en Caracas una delegación de alto nivel de la República Popular China, encabezada por Qiu Xiaoqi, representante especial del presidente Xi Jinping para Asuntos de América Latina y el Caribe.
Beijing ha rechazado en múltiples ocasiones las “sanciones unilaterales ilegales” y las amenazas militares contra Venezuela, ha defendido la soberanía del país sudamericano y demandado el levantamiento de las medidas coercitivas.
China también dejó clara su posición de condena contundente al asedio permanente de Washington y el bloqueo unilateral del comercio de petróleo venezolano.
Beijing y Caracas mantienen una Relación Estratégica a Toda Prueba y Todo Tiempo con una amplia cooperación multisectorial.
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