Así lo indican previsiones oficiales al valorar avances en sectores del turismo, la maquila, principalmente los textiles y el ramo de la construcción que en el año precedente tuvieron buen desempeño.
Para los próximos 12 meses el gobierno estima que la llegada de turistas se acerque o supere los cuatro millones de visitantes y se registre un crecimiento de 2.4 por ciento respecto a 2025, un salto que puede ser obstaculizado por la falta de parque habitacional, luego de proyecciones indican que el país necesita añadir unas 10 mil habitaciones para 2030.
La presidenta del Instituto salvadoreño de Turismo (Istu), Eny Aguiñada, aseguró la víspera que la apuesta es mejorar la cadena de valor para la atención de los visitantes este año.
Las proyecciones están en sintonía con el plan del Ministerio de Turismo (Mitur) que anticipa una tasa de crecimiento de los visitantes en 200 mil hasta 2030 para topar los cinco millones de veraneantes.
Por otra parte, en el sector de la construcción ocurrió una explosión en 2025, impulsada por inversión privada y proyectos de infraestructura, con proyecciones de cierre que apuntaban a un crecimiento cercano al 30 por ciento y una inversión récord entre dos mil 800 millones y tres mil millones de dólares.
Sin embargo, algunos expertos estiman que en los próximos meses habrá una contracción en el sector que hoy es uno de los motores principales de la economía nacional, según datos del Banco Central de Reserva (BCR) y la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO
Por otra parte, en el sector agropecuario el precio del café arrancó este año en la banda de los 350 dólares, el valor más bajo en tres meses, y amenaza de una disminución en los volúmenes exportables.
A las previsiones de crecimiento de la economía hay que agregar el impacto que pudiera tener una reducción de las remesas por las políticas antiinmigrantes de Estados Unidos y la aplicación de impuestos a su envío desde ese país.
A eso se sumaría que en septiembre de este año vence en la nación norteña el Estatus de Protección Temporal (TPS) para cerca de 234 mil salvadoreños, que de ser deportados crearía una crisis y lastraría los planes de crecimiento del gobierno, pues estas ayudas representan cerca de la cuarta parte del PIB del país.
oda/lb













