Con balance de 5-2, la tribu oriental saldrá al diamante como guardiana del liderato frente a los Navegantes de Magallanes, anclados al fondo con 1-5 y necesitados de un golpe de timón que reanime su travesía. El duelo asoma como pulso de jerarquías: el primero defiende corona momentánea; el segundo, orgullo y supervivencia.
Caribes llega impulsado por una victoria ayer 9-8 sobre Cardenales de Lara en el Alfonso Carrasquel. Balbino Fuenmayor fue titán con el madero (5-4) con jonrón y cuatro remolques y Antonio Piñero añadió un estacazo solitario.
Desde el bullpen, Francis Peguero firmó el triunfo con una entrada inmaculada y Edward Colina cerró la puerta. Norwith Gudiño cargó con el revés, pese a la artillería larense liderada por Ildemaro Vargas, autor de cinco impulsadas.
En el otro frente, Bravos de Margarita (2-4) medirá fuerzas con Cardenales (4-2), caídos de la cúspide tras el tropiezo ante Caribes. Los insulares llegan envalentonados luego de vencer 7-5 a Águilas de Zulia (4-3) en Maracaibo, con producción colectiva y un relevo quirúrgico: Ulises Joaquín ganó y el cubano Darién Núñez salvó. Andrés Chaparro disparó jonrón en la causa perdida zuliana.
Así, la jornada se anuncia como rito de fuego: líderes a prueba, perseguidores al acecho y un Round Robin que no concede respiro.
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