El Ministerio de Ambiente y Energía destacó que ese resultado es fruto del trabajo del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) en coordinación con universidades y centros de investigación nacionales e internacionales.
Según el boletín oficial, entre los principales descubrimientos constan 13 nuevas especies de anfibios, en su mayoría ranas y sapos andinos y amazónicos, localizados en provincias como Carchi, El Oro, Tungurahua, Napo y Zamora Chinchipe.
Varias de estas especies enfrentan amenazas asociadas a la deforestación y al cambio climático, por lo que fueron clasificadas como Datos Insuficientes en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
En el ámbito botánico se reportaron cinco nuevas especies de orquídeas y árboles, algunas endémicas de zonas altamente biodiversas y vulnerables como la Cordillera del Cóndor y la Cordillera Occidental de los Andes.
Entre ellas figuran las orquídeas Telipogon cruentilabrum y Porroglossum hildeae, los cedros Cedrela brevicarpa y Cedrela pubescens, y el árbol Ormosia neillii, endémico de la Cordillera del Cóndor.
Además, quedaron registradas 57 nuevas especies de insectos, entre hormigas, moscas, abejas de orquídeas, escarabajos y mariposas, que cumplen funciones ecológicas clave como la polinización, el control biológico y el reciclaje de nutrientes.
A eso se suma el hallazgo de un nuevo tipo de mamífero, Cryptotis albujai, una musaraña que habita las laderas orientales de la provincia de Zamora Chinchipe.
A estos descubrimientos se añade la descripción de dos nuevas especies de caracoles terrestres microscópicos en la Reserva Natural del Chocó, en la provincia de Pichincha.
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