El accidente ocurrió el 24 de enero, en la aldea de Pasirlangu, y según las autoridades 23 residentes lograron sobrevivir, pero 81 siguen sin ser encontrados.
Las intensas lluvias de estos días ocasionaron el desastre y dificultan todavía las labores de rescate por la inestabilidad del terreno, que representa un riesgo para los equipos de emergencia.
Imágenes difundidas por la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate muestran a decenas de voluntarios y rescatistas trabajando con herramientas básicas para remover la densa capa de lodo.
Cinco de las víctimas mortales ya fueron entregadas a sus familias, mientras que las otras cuatro permanecen en proceso de identificación.
Una extensa franja de barro y escombros arrasó viviendas y cultivos, por eso las autoridades locales decidieron evacuar a vecinos próximos a la zona afectada y les ofrecieron alojamiento provisional.
ro/msm













