Así lo dio a conocer hoy un informe del Foro Económico Mundial que analiza los mayores peligros y vulnerabilidades que enfrenta el mundo.
Para identificarlos y clasificarlos, el estudio considera amenazas distribuidas en cinco áreas principales: ambientales, económicas, geopolíticas, sociales y tecnológicas.
Desarrollado con base en las percepciones de expertos en riesgos globales, incluye opiniones de economistas, científicos del clima, formuladores de políticas, ejecutivos, académicos y representantes de organizaciones internacionales.
De cara a los próximos dos años (2026-2028): la confrontación geoeconómica, la desinformación y difusión de información falsa, polarización social, fenómenos meteorológicos extremos y los conflictos armados entre Estados lideran la lista.
A estos se suman la ciberseguridad, la desigualdad, la erosión de los derechos humanos y/o libertades civiles, la contaminación y la migración o desplazamiento involuntario.
El informe refleja, de cara a los próximos 10 años (2026-2036), que los fenómenos meteorológicos extremos encabezan el listado de los mayores riesgos, seguido de la pérdida de biodiversidad y colapso de los ecosistemas, los cambios críticos en los sistemas de la Tierra.
Incrementa la selección la desinformación y difusión de información falsa, las consecuencias adversas de las tecnologías de inteligencia artificial, la escasez de recursos naturales, la desigualdad, la ciberseguridad, la polarización social y la contaminación.
Esto significa que, en sólo diez años, los impactos directos del cambio climático deberían considerarse la amenaza más grave para el funcionamiento de las economías, la estabilidad social y la seguridad global, superando riesgos tradicionalmente considerados prioritarios, como las crisis económicas o los conflictos geopolíticos, analiza la investigación.
Además, se observa cómo los riesgos ambientales están ganando protagonismo en el escenario global durante los próximos 10 años, con cinco de las 10 amenazas más preocupantes directamente vinculadas al medio ambiente, y tres de ellas ocupando las primeras posiciones del ranking.
Para los autores, el objetivo de este tipo de informe es proporcionar una alerta temprana, permitiendo a los gobiernos, empresas y organizaciones planificar y mitigar problemas futuros, desde crisis económicas hasta desastres climáticos y disrupciones tecnológicas.
Entre las medidas urgentes para frenar la crisis climática y limitar el calentamiento global por debajo de los 2 °C para 2100 están el cumplimiento de los acuerdos climáticos globales, la rápida reducción a cero de las emisiones de gases de efecto invernadero (que incluye la exploración y el uso de petróleo), la adaptación de las ciudades a los impactos del cambio climático y la protección de las poblaciones vulnerables, especialmente las que viven en zonas de riesgo.
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