La Monusco, como es conocida esta fuerza de la ONU, tiene el mandato del Consejo de Seguridad de apoyar la puesta en marcha del mecanismo de vigilancia y verificación del alto el fuego pactado en el Acuerdo de Paz de Washington y el Proceso de Doha, de ahí el diálogo con el mandatario.
Según la Presidencia congoleña en X, ambas partes se refirieron al respeto y la aplicación del cese de las hostilidades, lo cual es esencial para una paz duradera y para fortalecer la presencia del Estado en las zonas de conflicto.
La víspera, el secretario general adjunto conversó también con la primera ministra congoleña, Judith Suminwa Tuluka, donde trataron el apoyo al alto el fuego, en particular en Uvira; la retirada de los grupos armados y protección de la población, y el restablecimiento gradual de la autoridad estatal.

De acuerdo con la oficina de la primera ministra, Lacroix ratificó el compromiso de la Monusco con las acciones para el restablecimiento de la paz y la protección de la población.
Igualmente intercambió con representantes de la Conferencia Episcopal Nacional del Congo (Cenco) y de la Iglesia de Cristo en el Congo (ECC), acerca de la iniciativa de diálogo intercongoleño promovida por ambas denominaciones, la cual consideró muy valiosa.
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