En su habitual columna en Facebook, el entendido realiza un análisis de esta tendencia global, que también publicó en el periódico italiano de turismo TTC.
Señala que el flujo constante de visitantes internacionales, en la búsqueda de nuevas experiencias auténticas, permite que comunidades históricamente estigmatizadas se posicionen como referentes de arte urbano y cultura.
En este escenario, los barrios populares generalmente surgen como una urbanización de lotes baratos donde sus propios habitantes van construyendo sus viviendas y sus servicios.
Los barrios populares son áreas mayoritarias en Brasil, Colombia y en varios países de América Latina, que exhiben dinámicas urbanas, sociales y culturales particulares.
Sin importar su tamaño ni su impacto, estos asentamientos han sido tradicionalmente ignorados en cuanto a su contribución a la ciudad y a cualquier estrategia turística y de marca de ciudad.
Generalmente se piensa que estas áreas no ofrecen nada más que pobreza y problemas sociales. Sin embargo, más allá de esas percepciones tradicionales y marginales, se cree que pueden contribuir activamente al desarrollo turístico y de marca de ciudad en América Latina.
Por ejemplo, en Colombia, el barrio Trinidad, más conocido como el Barrio Antioquia, se transformó en un punto de encuentro donde el talento joven se toma el espacio público.
Por un lado, las batallas de Freestyle reflejaron la zona como referente de las rimas rápidas cargadas de barrio. Música, deporte y comunidad se cruzan en Trinidad, o barrio Antioquia, mostrando cómo la identidad barrial se puede convertir en un poderoso atractivo turístico.
Resulta significativo cómo, durante el transcurso de 2025 y los primeros días de 2026, Río de Janeiro experimentó una transformación sin precedentes en su dinámica turística.
La ciudad alcanzó un récord histórico de 2,1 millones de turistas internacionales, lo que supuso un crecimiento del 44,8 por ciento en comparación con el año anterior, resalta el estudioso.
Como se reporta, los viajes de ocio son impulsados por quienes buscan activamente lo desconocido y manifiestan su intención de explorar nuevos destinos en lugar de regresar a enclaves habituales, concluye el investigador.
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