En opinión del portavoz Lin Jian, Tokio mantiene una postura incorrecta e irresponsable sobre este capítulo histórico.
Las autoridades chinas instaron a Japón a reflexionar profundamente sobre sus crímenes de guerra y subrayaron la necesidad de que reconozca las profundas catástrofes causadas a las víctimas.
Beijing exhortó a las autoridades niponas a abordar con honestidad el reclutamiento forzado de las denominadas «mujeres de confort» o «mujeres de consuelo».
Demandó acciones concretas para resolver este y otros problemas históricos pendientes y señaló que solo mediante gestos responsables Tokio podrá ganar la confianza de sus vecinos asiáticos.
El tema de las «mujeres de confort» constituye uno de los crímenes de guerra más documentados del ejército imperial japonés, que sometió a decenas de miles de mujeres de China, Corea y otros países ocupados a esclavitud sexual entre 1932 y 1945, según reconocen múltiples resoluciones de la ONU y tribunales internacionales.
Las declaraciones de la Cancillería china ocurren en medio de una profunda crisis diplomática entre ambos países debido a comentarios de la primera ministra Sanae Takaichi sobre Taiwán.
Además, Beijing ha advertido en numerosas ocasiones a la comunidad internacional sobre un resurgimiento del militarismo japonés.
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