Millares de miembros de cientos de gremios convocados por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores de Argentina (CTA-A y CTA-T) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) marcharon por la Avenida de Mayo hacia la Plaza de los Dos Congresos.
Al unísono, acontecieron movilizaciones multitudinarias en más ciudades del país como La Plata, Ushuaia, Rosario, Córdoba, entre otras.
Dentro del recinto del Senado sus miembros al mediodía iniciaron el debate de la controversial reforma laboral que los gremios sostienen violenta los derechos de los trabajadores. La discusión pudo comenzar solo después que la Casa Rosada aceptó hacerle 28 modificaciones al proyecto eliminando muchos de los puntos que más rechazo generaron.
La jefatura de la cámara alta bajo la responsabilidad de la vicepresidenta Victoria Villarruel aceptó también que el proyecto fuera votado por capítulos, en vez de como un todo, a fin de lograr que fuera votado y obtenga media sanción.
El Ministerio de Seguridad del ejecutivo de Javier Milei desplegó un enorme operativo que incluyó efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Policía Aeroportuaria y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires con equipamiento anti motín, respaldadas por decenas de vehículos, camiones con cañones hidrantes y la brigada motorizada.
Millares de manifestantes se concentraron pacíficamente frente a una tarima con cánticos, carteles, pancartas, globos donde comenzaron a hablar varios dirigentes sindicales y líderes de agrupaciones sociales en un acto central.
Un par de horas después, un pequeño grupo de alrededor de 40 a 50 individuos encapuchados cerca de las 16:30 horas se abalanzaron contra las vallas que protegían al Congreso y atacaron a los efectivos parapetados allí.
Incluso, esos violentos que algunos estiman son infiltrados para boicotear manifestaciones de esta categoría y restarle fuerza, fueron filmados preparando cocteles Molotov que después lanzaron, y rompiendo las losas de la Plaza de los Dos Congreso cerca del edificio legislativo.
Cuando comenzaron los enfrentamientos, dirigentes sindicales llamaron a desconcentrar la manifestación que se realizaba pacíficamente desde horas de la mañana.
La acción de los pocos violentos desató una feroz represión por parte de la fuerza policial con disparos de balas de goma, cañones de agua, gases lacrimógenos, y aunque todavía no hay datos oficiales se registraron decenas de heridos, detenidos y retenidos, y se informa preliminarmente de seis agentes heridos.
Personas consultadas indicaron que policías realizaban redadas en las calles en torno del Congreso de manifestantes cuando se retiraban de la movilización.
Periodistas que compartían información e imágenes a través de X reportaron que los diputados nacionales Lorena Pokoik y Juan Grabois se personaron en un punto a unas 15 cuadras del palacio legislativo para indagar por jóvenes retenidos en la intersección de Avenida de Mayo y Lima.
Allí los efectivos golpeaban con sus escudos y tiraban gas pimienta a manifestantes que reclamaban por sus compañeros.
ro/mh













