La cita reúne del 11 al 13 de febrero a representantes de gobiernos, organizaciones de empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como a representantes de la sociedad civil, organizaciones regionales e internacionales, sector privado y mundo académico, para acelerar la eliminación del trabajo infantil.
También, el lanzamiento de la campaña Tarjeta roja al trabajo infantil llega en un momento crítico para los esfuerzos mundiales destinados a erradicar este fenómeno.
Si bien el trabajo infantil se ha reducido casi a la mitad desde el año 2000, los avances han sido insuficientes respecto de los objetivos fijados por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
El mundo no logró cumplir la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de poner fin al trabajo infantil para 2025 y en la actualidad 138 millones de niños y niñas siguen en situación de trabajo infantil en todo el planeta.
La cifra anterior incluye aproximadamente 54 millones de pequeños que realizan trabajos peligrosos, los cuales ponen directamente en riesgo su salud, su seguridad y su desarrollo.
Privados de su derecho fundamental a una infancia protegida están en el planeta uno de cada diez niños, y el 8,0 por ciento de los menores de entre cinco y 17 años.
La mayor parte del trabajo infantil se concentra en la agricultura, aunque la proporción relativa disminuye en los grupos de mayor edad.
Entre tanto, unos 87 millones de niños que son víctimas del trabajo infantil viven en África y el 61 por ciento trabajan en la agricultura.
Además, el trabajo infantil aumenta significativamente las posibilidades de que un pequeño no pueda asistir a la escuela.
Las temáticas de la referida conferencia mundial en Marruecos incluyen la transición a la formalidad, educación y protección infantil, trabajo infantil en la agricultura, trabajo decente para adultos y jóvenes, y las peores formas de trabajo infantil.
Igualmente, cadenas de suministro, explotación infantil en línea, impactos en la salud mental, financiamiento sostenible, cooperación (inter)regional.
El conclave debe culminar con la adopción de un documento final, que consolide el compromiso renovado, la rendición de cuentas y la implementación coordinada para 2030.
Tras el Llamamiento a la Acción de Durban, Sudáfrica, para la eliminación del trabajo infantil, la cita en la ciudad marroquí marca un nuevo y decisivo paso para fortalecer los compromisos, movilizar recursos, proteger a los niños más vulnerables y construir soluciones sostenibles basadas en la educación, la protección social, el desarrollo rural y el trabajo decente.
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