“Hoy que vivimos en un mundo complejo, donde presiones externas, intereses geopolíticos y los desafíos globales pueden poner a prueba la soberanía de las naciones (…), nuestras fuerzas armadas son garantía de que México decidirá su destino con independencia”, sostuvo.
En el acto celebrado en el predio “La Célula”, en Oriental, del central estado de Puebla, sede de la industria militar de la Defensa, la mandataria subrayó que la soberanía no es una consigna abstracta, sino “la capacidad real de nuestro pueblo para gobernarse sin imposiciones”.
Resaltó que el Ejército defiende fronteras, pero también salvaguarda la seguridad del país, forma parte de su transformación con la construcción de hospitales, aeropuertos y obras ferroviarias y apoya directamente a la población en casos de emergencia.
La dignataria recalcó que el Ejército Mexicano tiene como misión servir a la voluntad popular y protegerla, y realizó un reconocimiento especial a las mujeres integrantes de esa institución.
Recordó el Golpe de Estado contra Francisco I. Madero, tras el cual el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, proclamó el Plan de Guadalupe, el 19 de febrero de 1913, surgiendo así el Ejército Constitucionalista, antecedente directo de las fuerzas armadas.
“Ese es nuestro origen histórico: la defensa de la autodeterminación frente a la traición; la defensa de la soberanía frente a la injerencia; la defensa de la voluntad popular frente a la imposición”, expresó.
Al hacer uso de la palabra, el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla, señaló el origen popular del Ejército y afirmó que en la actual administración reforzó su sentido social y su espíritu humanista.
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