Mediante un mensaje en su perfil en la red social X, el Ejército detalló que la operación, en coordinación con la Policía Nacional Civil y el Sistema Penitenciario (SP), permitió hallar cuatro chips, una memoria USB y una micro SD.
Precisó que fueron 57 teléfonos móviles, además dos paneles solares, tres radios, 14 televisores, dos estatuas de yeso de la Santa Muerte, 18 ventiladores, 724 cajetillas de cigarrillos, 16 bocinas, 120 objetos punsocortantes, 430 encendedores y 57 extensiones de electricidad.
Asimismo, 88 cables para cargar celulares, un sistema de audio, 320 monedas de 25 y 50 centavos, un aire acondicionado, un router de Internet, 13 botellas de licor clandestino, cinco de ron marca Venado, así como paquetes de marihuana, bolsas de cocaína, entre otros.
Los uniformados destruyeron un rancho, que la cartera de Defensa calificó de VIP, utilizado para fiestas.
Antes el SP calificó de exitoso el operativo, mientras mencionó el traslado de 34 privados de libertad hacia otros centros de detención.
El director general de esa entidad, Jorge López, explicó que el operativo definió tres líneas: requisas focalizadas para extraer ilícitos, destrucción de infraestructura irregular y acciones contra estructuras criminales.
Desde enero del presente año hasta comienzos de junio pasado, las autoridades encargadas realizaron 223 requisas en prisiones nacionales, con decomisos constantes de armas de fuego, celulares, licor y sustancias estupefacientes.
El Ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, explicó que la estrategia por sectores o focalizadas responde a una necesidad logística y táctica, debido a la complejidad del SP.
El titular reconoció que, aunque se limpie una de estas áreas, es común que vuelvan a aparecer objetos prohibidos días después.
“Decomisamos teléfonos, vuelven a ingresar y volveremos a hacer registros; el tema es insistir todo el año”, aseveró.
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