Experta del Centro de Investigación Económica y Política en Washington DC, Enmanuele dijo en declaraciones a Prensa Latina que el Congreso tiene la potestad para frenar los actos de guerra del ejecutivo.
“En Estados Unidos la Constitución señala que el único que tiene la autoridad de poder actuar militarmente, ofensivamente en contra de un país es con decisión del Congreso pues esperamos que logre poner fin al bloqueo que es un acto de guerra”, recalcó al exigir respeto hacia Cuba, una nación que decidió “hace más de 60 años su propio futuro”, recalcó.
Se refirió a cómo la Ley Helms-Buton, firmada el 12 de marzo de 1996 por el entonces presidente demócrata William Clinton, “forma parte de uno de los regímenes de sanciones más largos o el más largo de la historia”.
De hecho, hace pocas semanas, el propio secretario de Estado Marco Rubio admitió que el bloqueo es un acto de guerra, apuntó Enmanuele al responsabilizarlo “del dolor de millones de cubanos si este bloqueo continúa”.
Por eso -insistió- “es que desde Estados Unidos como en cualquier parte del mundo debemos denunciarlo y rechazarlo”, enfatizó.
Similar criterio es el de Bennett Shoop, de la escuela Claudia Jones para la Educación Política, quien apuntó que el “cruel y genocida bloqueo de Cuba está escalando ahora a un nuevo nivel” con el intento de prohibir el acceso de la isla a los suministros de petróleo.
Esas medidas económicas fueron “diseñadas para matar de hambre y destruir al pueblo de Cuba y su soberanía”, enfatizó Shoop.
“Es esencial -insistió- que nosotros, como personas que creemos en el derecho de todos los pueblos a determinar su propio futuro y su propio destino, nos opongamos a las acciones atroces e ilegales de los Estados Unidos y exijamos que este país respete el derecho internacional y ponga fin de una vez por todas a este bloqueo contra el pueblo cubano, que la mayoría del mundo rechaza cada año en las Naciones Unidas”, concluyó.
El país caribeño lidia con su peor crisis económica en décadas a causa del cerco económico unilateral. La administración Trump endurece su postura y el diálogo parece haberse esfumado de la agenda bilateral.
Las autoridades de Cuba han reiterado su disposición a las conversaciones en igualdad, sin condicionamientos previos y con respeto a la soberanía.
Se trata de una política que pasó de “máxima presión a máxima agresión”, advirtió en junio de 2025 Johana Tablada, entonces subdirectora general de la Dirección de Estados Unidos en la Cancillería cubana, en entrevista con Prensa Latina en esta capital.
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