“El consumo de tabaco ya causa más de 1,1 millones de muertes por enfermedades no transmisibles en la Región Europea cada año, y si no se agilizan las acciones, seguiremos siendo la zona con peores resultados del mundo para 2030”, declaró el doctor Hans Henri P. Kluge, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa.
“Tenemos la responsabilidad de cambiar de rumbo ahora: proteger a los jóvenes de la adicción a la nicotina, evitar la interferencia de la industria en las políticas sanitarias y aplicar las regulaciones que evitarán toda una vida de daños evitables”, enfatizó.
Los expertos catalogan de alarmante la magnitud del problema, pues, según las estadísticas, más del 40 por ciento de las fumadoras adultas del planeta (62 millones de mujeres) viven en Europa, en tanto las menores de 13 a 15 años presentan actualmente la mayor prevalencia de consumo de tabaco entre las niñas a nivel global.
Por otra parte, cuatro millones de adolescentes de entre 13 y 15 años consumen productos de tabaco, centrándose en los cigarrillos electrónicos.
En tanto, entre los adultos, la región tiene la segunda prevalencia más alta de consumo de cigarrillos electrónicos a nivel mundial, con una estimación de 31,4 millones de usuarios.
De acuerdo con los informes, si bien la mayoría de los países cuentan con sólidos sistemas de vigilancia del tabaco y exigen advertencias sanitarias extensas en los paquetes, la implementación de otras medidas es desigual.
De 53 países, solo 18 cuentan con leyes integrales de ambientes libres de humo que abarcan todos los espacios públicos, y apenas 12 ofrecen líneas telefónicas nacionales de ayuda y cubren el costo de los servicios para dejar de fumar.
Además, solamente 13 naciones tienen prohibiciones integrales de la publicidad y la promoción del tabaco, y en 19 países actualmente los cigarrillos son más asequibles que en 2014.
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