El exlegislador rechazó en un comunicado esa decisión “unilateral” del ejecutivo del país centroamericano “en este momento en que se cierne sobre el pueblo y el gobierno de Cuba el peligro del intervencionismo extranjero, por parte del gobierno de los Estados Unidos”.
“Esta actitud del gobierno saliente de Costa Rica (tras las elecciones del 1 de febrero) está reñida con las mejores tradiciones pacifistas y solidarias del noble pueblo costarricense”, añade la declaración del exrector, que él suscribe también “como ciudadano”.
“Es evidente –subraya- que, no existiendo ninguna razón para tal decisión, se advierte la actitud de sometimiento del gobierno de Costa Rica ante el de los Estados Unidos, en su prepotencia de querer atropellar la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba”.
El exdiputado Salom recordó que “desde que se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la de Costa Rica (1907), no ha habido un solo acto del gobierno cubano que justifique la decisión tomada por el de Costa Rica y comunicada recientemente por la cancillería”.
“Espero con sinceridad que un nuevo o una nueva gobernante de espíritu democrático sepa rectificar este acto de vesania y servilismo por parte de la actual administración”, manifiesta el comunicado, dirigido “al gobierno y al pueblo de Cuba y a mis compatriotas ciudadanos costarricenses”.
Costa Rica eligió en los comicios del 1 de febrero como nueva presidenta a la exministra del gobierno Laura Fernández, quien será investida el venidero 8 de agosto como la segunda mujer en el cargo en la historia del país, después de Laura Chinchilla.
mem/apb













