El mandatario hizo un balance de la presidencia de su país al frente de la organización, desde 2022 hasta la fecha, en la cual entrega la responsabilidad a Guinea Ecuatorial.
Lourenço destacó la renovación y profundización de la alianza estratégica de la OEACP con la Unión Europea, que se materializó con la firma del Acuerdo de Samoa, un paso que contribuyó a la evolución de las relaciones, basadas en el respeto mutuo, la responsabilidad compartida y una ambición estratégica convergente.
“También fue posible redefinir el modelo de cooperación bilateral, haciéndolo más capaz de generar resultados concretos y medibles para nuestros ciudadanos, en un contexto donde priorizamos la inversión en la juventud”, remarcó.
Mencionó como otra cuestión relevante, la institucionalización de la Troika de la OEACP y su labor efectiva, con el propósito de garantizar la participación política al más alto nivel en la reflexión y la toma de decisiones sobre los asuntos más delicados.
Puso como ejemplo el análisis acerca del problema de Haití, sobre lo cual se adoptó una posición común en cuanto a la grave crisis constitucional en ese país, y se reconocieron y elogiaron las contribuciones concretas de varios Estados miembros a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad.
“La Troika demostró ser un organismo ágil, práctico y funcional”, valoró y añadió que se han dado pasos firmes y decisivos hacia la modernización de la estructura institucional de la organización, adoptando medidas que garantizan el funcionamiento regular y estable de la Secretaría.
Consideró que en el contexto actual mundial, plagado de incertidumbres, “solo la unidad, la acción coordinada y valiente de nuestros países y de los pueblos del planeta, en general, constituirá la fuerza motriz para que el mundo retome las relaciones de cooperación con beneficio mutuo”.
Agregó que la defensa de los intereses de seguridad colectiva, el funcionamiento regular de la economía global, la protección del medio ambiente, la paz, la estabilidad y el respeto y la observancia rigurosa de las normas del Derecho Internacional, igualmente dependen de esa concertación.
El presidente angoleño condenó las violaciones del Derecho Internacional cometidas con los ataques a Irán y sostuvo que es imposible soportar mucho más el empeoramiento de las crisis de seguridad, humanitarias, energéticas, alimentarias y climáticas.
En ese escenario, insistió en que las 79 naciones de la OEACP deben asegurarse una voz activa y un papel significativo, para que sus perspectivas se tengan en cuenta en la búsqueda de soluciones a los graves problemas actuales.
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