La entrega fue realizada por la diseñadora estadounidense Valeria Landau, hija del cineasta y amigo de Cuba Saúl Landau (1936-2013), quien visitó la sede del BNC y fue recibida por la primera bailarina y directora general, Viengsay Valdés.
Solo soy la emisaria, afirmó Landau, al transmitir el entusiasmo de los artistas norteamericanos por contribuir con este envío, en el que cada par de zapatillas ronda los 125 dólares, explicó el BNC en redes sociales.
La creadora también conversó con la maestra Mercedes Beltrán, directora de la Cátedra de Danza, sobre las condiciones actuales del trabajo educativo con los infantes y el impacto positivo que tendrá el donativo en esos procesos.
Durante su estancia, asistió a un ensayo de La fille mal gardée, obra que integra la próxima temporada de la compañia cubana en abril, añadió la compañía danzaria.
Landau subrayó que viajar a Cuba “en tiempos de Trump no es para débiles”, al destacar los riesgos de este tipo de iniciativas solidarias, que considera esenciales por el amor y admiración que siente por el ballet cubano.
Su visita coincidió con la presencia en la isla del Convoy Nuestra América, acción que reunió a decenas de activistas estadounidenses para traer insumos de primera necesidad en medio del bloqueo impuesto por Washington.
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