Sin embargo, el número va en aumento, señaló el médico del Centro de Investigación del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (Incap) para la Prevención de Enfermedades Crónicas, Luis Ayala, entrevistado por el diario local Prensa Libre.
El especialista advirtió además que en el grupo de mayor edad, de 40 a 49 años, la prevalencia asciende al 13 por ciento, según estimaciones de una fuente oficial.
Explicó que la tendencia al alza se debe a la naturaleza de la diabetes tipo 2, que en la mayoría de los casos es multifactorial: alto consumo de ultraprocesados y de azúcares libres.
En esta nación –acotó- no existe una regulación adecuada de estos alimentos, que suelen ser accesibles para la población, lo cual conduce a otro factor de riesgo: obesidad y el sobrepeso normalizados.
El incremento de estos dos últimos, consideró, se debe a que el sedentarismo dificulta el control del peso y el manejo de la glucosa en sangre.
Ejemplificó que en esta tierra no es común trasladarse en bicicleta al trabajo, lo otro es el tráfico, que obliga a pasar horas sentado en transporte, lo que reduce la actividad física.
Ayala calificó de débil la capacidad de diagnóstico, ya que el estudio del Instituto Nacional de Estadísticas indicó que el 54 por ciento de las mujeres desconocía que tenía diabetes.
Según los datos, solo 45 de cada 100 mujeres con la enfermedad están diagnosticadas, describió, y agregó que de las primeras, solo 33 reciben tratamiento, lo cual resulta insuficiente.
A nivel poblacional, aseveró, no existe la costumbre de realizar chequeos anuales. Recomendó que quienes no tienen diabetes se realicen al menos una vez al año una prueba de glucosa.
El investigador del Incap expuso que cuando se analiza la edad, cada vez la diabetes aparece en personas más jóvenes.
El problema es que la enfermedad se asocia con población geriátrica, con obesidad o antecedentes familiares; en cambio, este estudio demuestra que no es así: también se presenta en personas con bajo peso o normal, afirmó.
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