Un llamado de esa organización solidaria, divulgado en el sitio digital de la publicación Contropiano, expresa que respaldar a Cuba es “defender el derecho de toda nación a determinar su propio destino, sin doblegarse ante los dictados de potencias que utilizan sanciones y bloqueos como instrumentos de asfixia”.
“En el complejo tablero de ajedrez de la historia contemporánea, siempre llega un momento en que la neutralidad deja de ser una posición cómoda y se convierte, de hecho, en una omisión de responsabilidad”, y “apoyar a la Cuba revolucionaria significa reconocer que otro mundo mejor es posible”.
“Por un lado, tenemos la hegemonía de un sistema que con demasiada frecuencia ha antepuesto el beneficio a la dignidad” y que desde hace más de 60 años mantiene contra el país antillano un criminal bloqueo económico, comercial y financiero, recrudecido a fines de enero pasado con medidas para tratar de impedirle la entrada de combustible.
Por otro está Cuba, “que, a pesar de décadas de asedio económico, sigue resistiendo con una dignidad que interpela la conciencia del mundo entero”, indica la Anaic en el texto, y añade que “a pesar de las narrativas distorsionadas, los hechos hablan de un pueblo que ha transformado la escasez en solidaridad creativa”.
“Italia, junto con muchos otros pueblos del mundo, siente un profundo vínculo con la isla, y no se trata solo de afinidades, sino de una profunda gratitud”.
“Recordamos bien cuando, en el momento más oscuro de nuestra historia reciente, fueron las manos de los médicos cubanos las que nos ayudaron a levantarnos”, resalta esa asociación solidaria en referencia a la presencia de brigadas sanitarias cubanas en Italia en los peores momentos de la pandemia de la Covid-19.
Por tales razones “hoy más que nunca, decidir en que bando estar no es solo un ejercicio de política exterior, sino una declaración de valores humanos”, por lo que “es hora de tomar partido”, expresa el documento, en el que se convoca a la participación masiva en Roma el 11 de abril, en una marcha nacional de apoyo a Cuba.
Destaca que, hasta la fecha, “decenas de nombres ilustres del mundo de la cultura, el entretenimiento, la política, la academia, el deporte y el periodismo se han sumado” a esa iniciativa, respaldada “por organizaciones políticas, asociaciones solidarias, movimientos, sindicatos de base e innumerables grupos de la sociedad civil”.
La solidaridad con Cuba “no es solo un acto político es la elección de quienes creen en la hermandad de los pueblos frente al aislamiento de los muros”, y “apoyar a la isla significa estar del lado de la luz, de esa esperanza que se niega a extinguirse y que sigue señalando el camino hacia la emancipación y la justicia social”.
Es además “un deber moral para todo aquel que sueña con un mañana donde la dignidad humana sea la verdadera fuerza motriz de la historia”, por lo que “en esta encrucijada, nuestra elección está hecha: junto a quienes resisten, junto a la auténtica libertad, junto a Cuba”, reafirma la Anaic en su comunicado.
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